Ricardo had been host to Lama Ole and Lopon Tsechu for
many years. Lopong
Tsechu adored him and only Ricardo made him laugh. There was also the
close friendship with Tomek and Margarita.

As
I have also had Lopon Tsechu staying in my house once, I understood
one had always to protect the lama so he had a nice lunch, a nice
rest and a good sleep. That meant scaring away impertinent visitors.
Once
it was late and a university professor was visiting Lopong Tsechu at
Ricardo’s house. They were leaving early the following morning and
it had been a long tiring day. I was in the kitchen making some soup
for dinner when Margarita went up to ask the professor to leave. He
didn’t pay any attention to what she said and went on asking
fastidious questions to Lopong Tsechu. After a while Margarita went
up again, and he did not listen and did not go. Margarita came down
in tears. She was very protective of Lopong Tsechu. He might be
tired, it was late. He needed to eat
and go to sleep, but he was so kind he went on answering the man’s
questions.
Margarita’s tears brought anger in Ricardo, and he
stormed upstairs and took the man by the lapel of his suit and
literally kicked the man out.
Margarita, Lama Kalsang and I watched in amazement the man being kicked on the butt for being inconsiderate. Half an hour later somebody rang the doorbell. It was a woman asking for the professor’s briefcase. As he ran out in haste he had left it behind.
We
meditated for some time in Ricardo’s house in 1996, until Oliver
came and then we met
for some months in Cecilia Parodi’s house. We were meeting there
when Joachim Feseck with his then wife Michaela came. It was the
first of many visits for her. Some months later Cecilia moved out of
the house and we started meeting in Mela’s house. On the ground
floor of that house there was no furniture. The house was on sale,
and she lived on the second floor. Mela had a big heart and offered
her house to different people. Manfred came to visit us with Beate.
He noticed this fact. He was horrified to hear all the other things
that went on in that house like angel workshops, gem lessons,
meetings with teachers of New Age groups. He suggested we meet in a
place only for Karma Kagyu.

Ricardo había sido
el anfitrión de Lama Ole y Lopong Tsechu por muchos años. Lopong Tsechu lo
adoraba y solo Ricardo lo hacía reír. También había una fuerte amistad con
Tomek y Margarita.
Una vez Lopong
Tsechu iba a dar enseñanzas y él, lama Kalsang y Margarita se quedaban en casa
de Ricardo. Por alguna razón el desagüe del baño del segundo piso se atoró y el
inodoro no pasaba. Era temprano por la mañana y cuando Lopong Tsechu, lama
Kalsang y Margarita estaban por irse, el wáter empezó a rebalsar. Mientras
ellos corrían escaleras abajo, la mierda caía como catarata y bajaba las
escaleras hacia el primer piso. Margarita llevó a los lamas al lugar donde se
impartían las enseñanzas (la oficina de Marie France), mientras Ricardo se
quedó, llamó a un plomero y limpió el desastre.
Como yo también
tuve a Lopong Tsechu quedándose en mi casa una vez, yo comprendía que uno debía
proteger al lama para que tuviera un buen almuerzo, una tranquila siesta y un
recuperador sueño. Eso quería decir ahuyentar a visitas impertinentes.
Una noche era tarde
y un profesor universitario estaba visitando a Lopong Tsechu en casa de
Ricardo. Debían partir muy temprano la mañana siguiente y había sido un día
largo y fatigante. Yo estaba en la cocina preparando una sopa para la cena cuando Margarita subió a pedirle al profesor
que se retirara. El hizo caso omiso a lo que ella le dijo y continuó haciéndole
preguntas pesadas al lama. Después de un rato Margarita regresó otra vez y el no hizo caso y no se fue.
Margarita bajó con los ojos llenos de lágrimas . Ella lo protegía a Lopong
Tsechu. Él seguro estaba cansado, era muy tarde. Él necesitaba cenar e ir a
dormir, pero era tan bondadoso que continuaba respondiendo a las preguntas de
ese hombre.
Las lágrimas de
Margarita hicieron enfurecer a Ricardo, el cual subió hecho una furia, tomó al
hombre de las solapas del saco y literalmente lo sacó a patadas. Margarita,
lama Kalsang y yo miramos estupefactos como pateaban a este hombre en el
trasero por ser un desconsiderado. Media hora después alguien tocó el timbre.
Era una mujer pidiendo el maletín del profesor. Como salió tan apurado lo había
dejado atrás.
Meditamos por algún
tiempo en casa de Ricardo en 1994, hasta que Oliver llegó y pasamos a reunirnos
en casa de Cecilia Parodi. Allí nos reuníamos cuando Joachim Feseck con la que
entonces era su esposa, Michaela, vinieron. Fue la primera de muchas visitas
para ella. Algunos meses después Cecilia se mudó de casa y pasamos a reunirnos
a casa de Mela. En todo el primer piso de la casa no había muebles. La casa
estaba en venta, y ella habitaba el segundo piso. Mela tenía un gran corazón y
ofrecía su casa a distintos grupos.
Manfred vino a
visitarnos con Beate. El se dio cuenta de esto. Le horrorizó saber de las otras
reuniones que había en la casa como talleres de ángeles, gemología, encuentros
con santones de la Nueva Era. Él sugirió que nos reuniéramos en un lugar solo
para Camino del Diamante.
Ricardo se iría
pronto, en 1997, para los Estados Unidos. Dos de sus hermanos vivían allí y le
pidieron visa de residente. El estuvo fuera del Perú por muchos años y ha
regresado hace poco. Ahora tiene la nacionalidad Americana. Él es una persona
cálida y amable y tiene muchos recuerdos de los primeros años del linaje Karma
Kagyu, el Camino del Diamante en Lima.
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